Madrid, 23-1-2005 
La izquierda en la prensa

Si es que a esto se le puede llamar vivir


Enrique P. Mesa García

Desde muy joven, destacó la figura intelectual de Enrique P. Mesa García. Así, con tan sólo 5 años fue exhibido de clase en clase por su capacidad para decir los números impares sin equivocarse (siempre he sido brillante -suele asegurar-). Trasladado luego al colegio Maravillas, donde conocería a su ilustre colega Ricardo Royo-Villanova, allí consiguió, con esfuerzo y estudio, sacar 1º de EGB. No contento con esa marca, luego hizo 2º y, de nuevo, lo aprobó. En su compromiso con la Ilustración fue haciendo sucesivamente tercero, cuarto, quinto, sexto, séptimo y octavo llegando así a conseguir un primer título que, desde luego, no sería el último. Comenzó luego el BUP (Bachillerato Unificado Polivalente, que casi nadie sabe lo que significa). Con brillantez intelectual, pero dosificando las fuerzas para posteriores tareas más importantes, pasó los cursos sin dificultad y en tercero de BUP se encontró con la Filosofía. Si bien enriqueppuntomesagarcía ya tenía un contacto con ella, (tengo mucha vida interior -enfatiza-), la fuerza del encuentro hizo que surgiera el amor por la sabiduría (obsérvese la gracia). Esto se acrecentó en COU (Curso de Orientación Universitaria) siendo de hecho una de las pocas materias que aprobó en Selectividad (media de 4’6). ¿Dónde ir así? Fue, efectivamente, a Filosofía en la Universidad Autónoma de Madrid.

Una vez en su carrera, enriqueppuntomesagarcía pronto destacó: era el único que llevaba corbata y, además, inventó el célebre Tour Weltanschauung (sic) consistente en premiar la puntualidad y presencia en clase (cosa que generalmente era muy dura). Una vez acabados los estudios, dosificando una vez más los esfuerzos, presentó su Memoria de Licenciatura sobre un tema inmortal: José Mesa y Leompart: una monografía, que le valió, a él y a todos los que la presentaron ese año en el departamento, el Premio Extraordinario de Licenciatura. Tras disfrutar, nunca mejor dicho, de una beca de doctorado, nuestro héroe tuvo que ponerse a trabajar (sólo por dinero -afirma-).

Comenzó dando clases particulares en la Moraleja, donde iba en el autobús con jardineros marroquíes y sirvientas sudamericanas (fue una experiencia de internacionalismo proletario –dice, intentando ocultar que no sabe conducir-). Al año siguiente, ya estamos en 1994, cómo pasa el tiempo cuando uno se divierte, entró en el colegio Fuentelarreyna, donde su éxito con el alumnado se unió al cariño de sus compañeros profesores debido a sus ingeniosos comentarios y acciones, comenzando así una constante en su carrera profesional. Tal vez por ello, en el año 96, abandonó la privada y entró en el IES Alameda de Osuna como interino. Mientras tanto, y en el tiempo que le dejaba libre su siesta, fue componiendo su tesis doctoral sobre otro inmortal tema: Los orígenes del PSOE: mercancía, positivismo y socialdemocracia (los grandes temas siempre han sido de mi interés, asegura, pero son muy cansados). Por fin, en el año 98, a cien del desastre, ocurrieron dos hechos históricos. Por un lado, enriqueppuntomesagarcía llegó a ser doctor ( el doctor Mesa, no lo supongan) tras una competida lectura (sí, estuve brillante -le gusta recordar-) y, por otro, sacó plaza en la oposición a profesor de Secundaria de Filosofía (sí, estuve brillante -le gusta recordar con su escaso vocabulario-). Entró en el IES Duque de Rivas, centro en el que actualmente se encuentra, donde ha sabido ganarse no sólo el amor y respeto de sus alumnos que le admiran (soy su héroe -siempre añade-) sino el cariño y simpatía de sus compañeros por sus intervenciones en el claustro (una vez más –asevera-). Siempre va con corbata.

Actualmente, enriqueppuntomesagarcía trabaja no sólo en esta revista que recoge la antorcha de otra de anterior tirada e ilustre prestigio ("Götterdämerung cornick no, en cristiano Liberación Sefardí a sueldo de Moscú": "Nunca acabaremos artos" (sin hache)) sino a su vez en dos obras magnas que, no dudamos, darán mucho que hablar ( bufff, ya verán- advierte-) así como en la fundación de una revista de filosofía en la red y en una página de profesor para sus alumnos (trabajo bastante –dice- incluso a veces he pensado dejar de echarme la siesta, pero enseguida se me pasa).

Madrid, 23 de junio de 2002